Resumen biografico del estudio realizado
por el historiador Juan Rodriguez Pardo, de Jerez de
la Frontera.
José Gallegos y Arnosa, pintor y escultor jerezano
del segundo tercio del siglo XIX, nace el 3 de mayo
de 1857 en el Convento de Ia Victoria, por entonces
constituido en casa de vecinos y en la actualidad sede
de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos
y de la Escuela de Empresariales, de la calle Por Vera
de Jerez.
Hijo de del matrimonio formado por D. José Gallegos
y Doña Francisca Arnosa.
Desde niño siente la atracción por el
dibujo y la pintura destacando junto a Salvador Sanchez
Barbudo, de su misma edad, en las artes pictóricas.
Juntos visitan con frecuencia el estudio de Luís
Sevíl, pintor romántico de la primera
generación de pintores jerezanos, y asisten
a las tertulias Artístico — Literarias
que organizaban las hermanas Ysasi en su casa de la
calle Juana de Dios Lacoste donde decoraban cuadernos
de poesías con bellos dibujos y acuarelas de
muy agradable ejecución. Nuestros precoces Artistas,
ayudados por diferentes mecenas, tomarán caminos
paralelos que les conducirán a la fama y de
la que disfrutarán holgadamente.
José Gallegos Arnosa pasa una etapa de aprendizaje
en las clases establecidas en el Casino de Artesanos
de Jerez y recibe consejos de artistas como Sevil,
Adolfo del Águila, Camacho y sobre todo de D.
Guillermo Cook, quien más tarde sería
activo director de la Academia de BB. AA. de Jerez
y que aconsejaría a sus padres procurasen los
medios para que José realizara estudios de Bellas
Artes, dadas las increíbles facultades de que
estaba dotado el joven.
Pasada su primera etapa de aprendizaje en 1873, con
16 años José Gallegos
marcha a Madrid ayudado por su mecenas D. Gillermo
Garvey, empresario bodeguero de quien su padre era
empleado, e inicia una nueva etapa en la Academia de
San Fernando de Madrid y con los Madrazo, referente
definitorio de una perfecta formación artIstica.
Tras los éxitos obtenidos en varias exposiciones
y que fueron reflejados por la critica artIstica de
la época, Gallegos viaja a Tünez y Marruecos
atraído por la luz y el sugestivo ambiente de
estas exóticas tierras.
En 1878 pinta “Casamiento árabe”,
que le compra el gobierno, y ese año marcha
a Roma para ampliar conocimientos, financiado por su
mecenas. En 1880 decide instalarse definitivamente
en la Ciudad Eterna donde se encontrará con
Barbudo, y conocerá a José Villegas Cordero
en ese momento el pintor más influyente de la
colonia de artistas españoles en la Ciudad Eterna.
Roma será su residencia definitiva; desde allí viajará con
frecuencia a Madrid, Sevilla, Jerez, Munich, Londres,
París y Berlín.
En 1891 gana la Medalla de oro de la Exposición
Internacional de Bellas Aries de Berlín conferida
personalmente por el Emperador Guillermo II de Alemania
acompañada de la moción del Jurado Internacional
de dicha Exposición compuesto por las personalidades
más destacadas en el mundo de las Artes, Ciencias
y Letras del momento.
En 1900 durante unos de sus frecuentes
viajes a España,
en su visita a Jerez, D. Guillermo Garvey, su antiguo
mecenas, le encarga la construcción de un monumento
arquitectónico con el que dotar a la iglesia
de Santiago de una obra extraordinaria, de belieza
indiscutible: el Baldaquino de Santiago, construido
en mármol de Carrara, sobre base de mármol
gris de Bardiglio, de diez metros cincuenta centímetros
de altura, compuesto por 43 piezas de
mármol,
36 estatuas de bronce y un sagrario de bronce dorado
a fuego con puerta de plata maciza maravillosamente
trabajada a la “cera perdida” en cuyo
centro se ve la figura de un Redentor en alto relieve,
rodeado por un coro celestial en bajorrelievc, todo
ello digno de describir en otro apartado. Se empezó a
construir en Roma ese mismo año y se comenzó a
montar en el Templo el 8 de Agosto de 1906.
En 1887 Gallegos contrae matrimonio con Giuseppina
Trelanzi, de Milán con la que tiene 4 hijos,
enviuda en 1897; mas tarde casa con Constance Harding,
con la que tiene 5 hijos.
Muere en Anzio et 20 de septiembre de 1917.
Junto a Barbudo, Villegas, Barbasan,y Salinas sin
olvidar Mariano Benlliure, Gallegos representaba la
elite de la pintura española en Roma de la época.
Las obras de José Gallegos y Arnosa se encuentran
en las más importantes pinacotecas, Colecciones
privadas, Galerías de Arte, Casas de Subastas
y Anticuarios de todo el mundo. Su prestigio y alta
cotización la convierte en piezas codiciadas
por los más entendidos coleccionistas.